Blog ACM: ¿Por qué los municipios mineros tienen mayor cobertura en educación?
Por: Juan Sebastian Martínez – Director Económico
Uno de los grandes hallazgos establecidos en el Monitor Minero de la ACM es que en los municipios mineros existe una mayor cobertura educativa, tanto cobertura bruta como cobertura neta. Y ha sido consistente a lo largo de los años. Es decir, en los municipios mineros existe una mayor capacidad de absorber estudiantes en los distintos niveles, sin importar su edad, e igualmente existe un menor rezago en el acceso oportuno de esos estudiantes – estudiar en el momento oportuno. Algo que no solo habla bien de la infraestructura educativa (cobertura bruta) sino además de una menor condición de elementos como el trabajo infantil, la deserción escolar o el embarazo adolescente en los niños, algunos de los elementos que afectan la brecha entre la cobertura bruta y neta.


Las razones de esta diferencia, en particular las asociadas a la presencia de la minería en los territorios, pueden ser muchas: La mayor disponibilidad de recursos asociados a las regalías, el segundo rubro de inversión de regalías es en educación – después de transporte -; la mayor disponibilidad de recursos asociados a la inversión social, el primer rubro al que aportan las empresas mineras en territorio a través de su inversión social; las becas que otorga el sector minero tanto en educación primaria como secundaria; y el uso de figuras como obras por impuestos han impulsado el acceso a educación en los territorios – en donde las empresas del sector extractivo han sido protagonistas en el uso de la figura con más del 50% de las inversiones –. Estos son algunos de los elementos a través de los cuales la minería aporta directamente con el acceso a la educación en los municipios donde desarrolla la actividad.
- 15% de los proyectos de regalías se destinan a educación en el país, 17 billones de pesos en 15 años;
- 36% de la inversión en obras por impuestos se ha destinado a educación;
- 16% de la inversión social de las empresas mineras se destina a educación, 57 mil millones en 2024;
- entre el 2022 y el 2024 el sector otorgó 35.487 becas, 14.862 para educación básica – el programa del Gobierno Nacional “Ser pilo paga” en sus cuatro años de funcionamiento benefició 39.382 estudiantes (principalmente en ciudades principales) -.


Son muchos elementos que determinan que la minería en el territorio impulsa el acceso a la educación. Igualmente, la oportunidad de ingresos de los hogares, el empleo formal, la presencia institucional son aspectos socioeconómicos que contribuyen con el acceso a la educación y, sobretodo, con la menor deserción escolar. Y existe un elemento adicional: las expectativas de empleo.
En muchos territorios la oferta educativa contrasta con las muy pocas oportunidades de empleo y los esfuerzos en capacitación terminan siendo vacíos o motivando procesos migratorios en busca de opciones laborales. Donde hay minería, hay oportunidades de trabajo formal en minería y en todos los sectores asociados a los encadenamientos que generan empresas anclas como lo son las empresas mineras: textiles, mantenimiento, tecnología, seguridad, alimentación, hospedaje, construcción, transporte, son muchos los sectores que jalona la minería y muchas las actividades a través del cual el aparato productivo local ofrece alternativas para el empleo.
La presencia minera eleva la oferta, más recursos para fortalecer el sistema, así como la demanda, más incentivos para que los hijos estudien.
Eso sí, tenemos una tarea pendiente: la calidad en la educación. Los resultados de las pruebas Saber en estos municipios se encuentran por debajo del promedio nacional, tanto en matemáticas como en lectura. La cobertura es el primer paso necesario, pero debemos avanzar en mejorar la calidad de los estudiantes. Si bien puede parecer una “tarea” del Estado, debemos entender los mecanismos público – privados que nos permitan cerrar la brecha y seguir avanzando en uno de los principales compenentes del desarrollo territorial: la educación.